Centro de desintoxicación en Málaga

El modelo Minnesota ofrece una perspectiva para los tratamientos contra las adicciones. Surge en los años 30 de la mano de la fundación de Alcohólicos Anónimos (AA). Este modelo se ha extendido por el mundo luchando contra diferentes adicciones, tanto el alcohol y las drogas como el juego compulsivo.

Su principal característica es que se trata de un proyecto de recuperación dividido y enfocado a la comunidad, confeccionado principalmente para que los adictos superen el problema y se mantengan sobrios durante toda su vida. El modelo Minnesota se sustenta en la idea de que una adicción es una enfermedad, tan perjudicial para el cuerpo como para la mente, y ofrece un plano holístico para afrontar estos problemas.

¿Qué es el modelo Minnesota?

Este modelo se originó en los años 50 en Estados Unidos, surgido de la llamada “experiencia Minnesota” y caracterizado por ser un tratamiento integral e interdisciplinar de la adicción. Centros terapéuticos en países como Australia, Irlanda, Inglaterra, Portugal o España, han ido implantando a posteriori este proceso de rehabilitación, debido a su alto porcentaje de recuperación.

modelo minnesotaEste modelo de rehabilitación es intensivo, trabajando bajo tratamientos especializados, con intervenciones terapéuticas individuales y grupales. Se encuentra a la vanguardia de otros tratamientos para las adicciones, ya que permite al paciente realizar la terapia dentro de su medio ambiente, siendo uno de los beneficios principales tanto para el enfermo, como para su familia, la cual está presente a lo largo de todo el proceso.

A través de este tratamiento y pasando por determinadas fases o etapas, se pretende alcanzar dos metas a largo plazo; la primera, la abstinencia total de las drogas, y la segunda, una vida de calidad con salud física y emocional, modificando el estilo de vida adictivo.

Cabe señalar, basándonos en este modelo de rehabilitación, algunas etapas desarrolladas en el tratamiento de recuperación por el que pasa el paciente para dejar las drogas.

Método del modelo Minnesota

El modelo Minnesota trata la adicción desde el plano holístico, considerando que las adicciones no influyen tan solo en la conducta de la persona, sino que afectan a su cuerpo, mente y espíritu. Por este motivo, para afrontar el problema, el modelo Minnesota brinda un tratamiento global, encuadrando en el mismo ayudas físicas, psicológicas, sociales y espirituales.

En el plano físico, el modelo Minnesota es consciente de la relevancia de tratar los efectos físicos de la adicción, tales como la sumisión física y los problemas que provocan en la salud física. Entre las técnicas para combatir estos efectos se emplea, por ejemplo, la desintoxicación médica para suprimir sustancias adictivas que queden en el cuerpo y el tratar las dolencias médicas consecuencia del abuso de determinadas sustancias.

En el enfoque psicológico, el modelo Minnesota está enfocado a que las personas entiendan cuáles han sido los motivos encubiertos que los han llevado a esa adicción, aquí afloran traumas emocionales, estrés y  trastornos mentales simultáneos. Se emplean terapias personales o de grupo para afrontar estos problemas latentes para que las personas puedan poner en práctica técnicas eficaces contra el estrés, controlar las emociones y cambiar las pautas de pensamiento destructivas.

En el panorama social, el modelo Minnesota identifica la relevancia que tiene en la recuperación contar con el debido apoyo social. Para eso las reuniones grupales, como las de Alcohólicos Anónimos (AA) o Narcóticos Anónimos (NA), brindan un aura de apoyo en las que las personas muestran sus inquietudes sin ser juzgadas, recibiendo una motivación para recuperarse y contando con el apoyo de personas que se encuentran o se han encontrado en la misma situación. 

El modelo Minnesota ofrece también un combate desde el punto espiritual. A pesar de no contar con una religión en concreto como guía, el modelo Minnesota resalta la relevancia de perseguir un objetivo y entender la vida de un modo que trascienda el empleo de sustancias. Esto puede suponer la exploración de un poder superior, una perfección de valores y principios personales, y la colaboración en actividades que fomenten el crecimiento espiritual y el confort emocional.

Pasos del modelo Minnesota

Desintoxicación

Se trata de la primera fase del proceso destinado a eliminar los efectos de la intoxicación por drogas. Consiste en el tratamiento o prevención del síndrome de abstinencia y del trastorno de dependencia. Suele iniciarse de forma conjunta al tratamiento de deshabituación.

Deshabituación

Es un proceso más duradero que el anterior y el objetivo es conseguir que el paciente cese el consumo de drogas, abandonando rutinas nocivas e incorporando hábitos de vida saludables, así como mejorar la calidad de vida, favoreciendo su integración en el entorno familiar, laboral y social.

Rehabilitación

En esta etapa se busca que el paciente alcance el nivel físico, mental y social óptimo para retomar de nuevo su vida alejada de las drogas. En nuestro centro de rehabilitación en Málaga trabajamos esta fase a través de terapias grupales e individuales, complementándolas con otras actividades destinadas al control de impulsos, mejora de las habilidades personales y sociales y reducción de la ansiedad.

Reinserción

Es la última fase del tratamiento, en la que el paciente se prepara para volver a su entorno familiar, laboral y social, comenzando a reconstruir su vida de manera plena.

Objetivos del modelo Minnesota

El modelo Minnesota, tiene diversos propósitos que marcan el camino de los tratamientos contra las adicciones. Estos fines están orientados a ofrecer una visión clara y eficaz que ayude a las personas a salir de sus adicciones y conseguir conservar el estado de sobriedad en el tiempo. Vamos a reflejar ahora algunos de estos objetivos del modelo Minnesota:

  • Promover la abstinencia: Es una de las metas principales de este modelo, ayudar a que las personas consiguen alcanzar la abstinencia y la mantengan. Esto se consigue empleando un sistema de recuperación organizado que brinde apoyo, asesoramiento y los recursos necesarios para ayudar a los adictos a no caer en la tentación de consumir de nuevo las sustancias.
  • Fomentar la responsabilidad personal: El modelo Minnesota resalta la relevancia de que la persona admita su grado de responsabilidad en el proceso de recuperación. Esto supone admitir el efecto negativo que la adicción representa en sus vidas y tomar las precauciones destinadas a corregir su comportamiento y sanar su bienestar.
  • Promover el crecimiento espiritual: A pesar de que el modelo Minnesota no tiene afiliación a una religión concreta, pone de manifiesto la relevancia de marcar un propósito y un significado en la vida que vaya más allá del uso de sustancias. Esto puede suponer entablar una conexión con un poder superior, desarrollar nuevos valores y principios, y contribuir a actividades que fomenten el crecimiento del espíritu personal y el bienestar emocional.
  • Facilitar la reconstrucción de relaciones: La adicción tiene una gran influencia negativa en la conservación de buenas relaciones personales y familiares. Uno objetivo primordial del modelo Minnesota es auxiliar a las personas a reconstruir las relaciones que se han roto por culpa de la adicción y recuperar la confianza y la intimidad con sus allegados.
  • Promover un estilo de vida saludable: El modelo Minnesota es partícipe de lograr un estilo de vida que sea saludable y contenga unas costumbres o rutinas correctas, como son buenos hábitos alimenticios, la práctica de ejercicio, un control del estrés y un adecuado cuidado personal. Esto contribuye a que las personas cuiden su salud física y emocional y minimiza el riesgo de recaer en el consumo de sustancias.

Metas del modelo Minnesota

Entre las metas más destacadas del método se encuentran:

  • Reconocer y admitir la adicción: Salir de la fase de negación y reconocer la existencia de la adicción es un paso fundamental para iniciar la búsqueda de ayuda y empezar el tratamiento para la recuperación.
  • Desarrollar estrategias de afrontamiento: Estudiar mecanismos saludables para luchar contra las causas y las tentaciones que puedan suponer una recaída.
  • Reparar relaciones: Esforzarse por recuperar las relaciones dañadas y por entablar una nueva confianza y la intimidad con los más cercanos.
  • Mejorar la salud física y mental: Encarar los problemas de salud encubiertos y seguir un estilo de vida sano que favorezca el bienestar pleno.
  • Encontrar propósito y significado: Conocer lo que te apasiona, marcarte propios objetivos personales y profesionales, y aportar rasgos positivos a la sociedad para tener un propósito por el que pelear en la vida sin depender de sustancias.

modelo minnesota en Cuvel

 

Con la intención de alcanzar estas metas a largo plazo, es necesario establecer a priori unos objetivos a corto plazo que son:

  • Ayudar al adicto y a su familia a reconocer y aceptar la enfermedad y sus consecuencias.
  • Conseguir la admisión del problema por parte del enfermo, así como el convencimiento de lograr una vida plena con la realidad de una enfermedad que no tiene cura.
  • Conocimiento de las conductas que necesariamente han de ser modificadas para convivir con la enfermedad de manera firme.
  • Convertir toda esa reflexión en acción.

Previo análisis del especialista, se determinará si el paciente realizará el tratamiento en un régimen de ingreso, bajo supervisión médica o intervención ambulatoria, en el que acudirá al centro para realizar las terapias.

En nuestro centro terapéutico Cúvel ayudamos a nuestros pacientes en régimen ambulatorio a través de este modelo con una tasa de recuperación del 85%.

“Todo parece imposible hasta que se hace”- Nelson Mandela

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Llámanos